viernes, 10 de mayo de 2013

Esta madrugada, y por unos momentos, un oscuro cielo se estremeció y tambores de guerra resonaron en las ennegrecidas nubes que rompiendo sus vestiduras, vertieron lágrimas por doquier. De tanto en tanto, los rayos con sus lenguas de fuego, iluminaban la campiña obsevándose un espectáculo digno de los infiernos de Dante. Amaneció con un cielo pintado de gris y como de costumbre encaminé mi andar hacia un monte cercano. Para ello siempre busco caminos distintos y a ser posible pisarlos por primera vez. Me gusta los senderos que me lleven lejos, muy lejos, donde sólo el viento me acompañe, dónde pueda meditar y donde pueda recordar el beso que me dieron en un lejano ayer. Yo amo la apartada, solitaria senda, que lleva al alcázar en donde se encierran las místicas almas que en la vida sueñan...

2 comentarios:

  1. TIKAL,en principio felicitarte por estas letras lindas que nos regalas.

    LA SOLEDAD ES LA MAS FIEL COMPAÑERA
    SIEMPRE ACOMPAÑA NUESTRA SOLEDAD.

    Gracias por pasar por mi blog y dejar tus lindas palabras
    Abrazo
    M. Ángel

    ResponderEliminar
  2. Agradecido a tí por tu amabilidad. Un abrazo.

    ResponderEliminar